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domingo, 11 de agosto de 2024

No escribas punto y final donde Dios ha escrito una coma.

(c) foto Manolo.dj

     Hace tiempo que debo esta entrada al amigo Antonio. La vida es como es y hace tiempo que no nos vemos, pero hubo una tarde en la que, estando en casa, nos hizo saber de unas publicaciones de audio llamadas “10 minutos con Jesús”. A través de cualquier buscador, WhatsApp, en YouTube, o directamente en la app llamada así, cada día un sacerdote hace una breve reflexión que parte de cualquiera situación cotidiana, en la vida ordinaria o tomada de cualquier noticiario, y la desarrolla haciendo alguna referencia al evangelio correspondiente a esa jornada.
     La reflexión de aquel día partía con un hecho ciertamente llamativo (aunque no aislado), compartiendo la manifestación pública de un terrorista de ETA que había confesado su arrepentimiento por los crímenes cometidos, y recuerdo que realmente me impactó. Desde entonces soy asiduo a la bendita app, suelo iniciar el día escuchando esos “10 minutos”, y entre los distintos sacerdotes que se van turnando, poco a poco empiezas a tener tus “favoritos”, aquellos con los que simpatizas más. 
     Los detalles sobre estos locutores van fluyendo poco a poco, de manera indirecta, pues no se centran en ellos mismos; pero entre estos “ignotos” (cariñosamente así se hacen llamar), uno de ellos tiene una gracia y un salero conmovedores, y es que la salud espiritual católica está siempre revestida de un gran sentido del humor. Lo que más me identifica con él es que somos paisanos, pues su acento granaíno es inconfundible, además de haber hablado en alguna ocasión sobre nuestra ciudad. Y de alguna manera sabía que llegaría un día en el que uno de sus “audios” me haría coger la tablet y empezar a escribir para dar a conocer esta bella obra de los “10 minutos”.
     El audio que nos trae hoy el ignoto granaíno versa sobre la esperanza, sobre la necesidad de recordar tantas obras prodigiosas llevadas a cabo por la poderosa mano de Dios; pues bien sabe Él que algunos días arrastramos cruces realmente dolorosas, aplastantes, momentos en los que no sabemos ver más allá ni el siguiente cuarto de hora…
     Ni que decir tiene que todos hemos pasado por momentos así, y el espíritu se resiente y se llega a compartir aquella soledad en el Calvario que al mismo Cristo le llevó a decir “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?…”. A veces estas cruces son muy visibles, son hechos palpables a la vista de todos: pero en ocasiones las cruces son portadas de forma silenciosa, por que provienen de temas delicados, porque no ha llegado el momento de hacerlas conocer a otros, porque aparecen de repente y necesitamos días para afrontarlas en intimidad. Y esas cruces, muchas veces, son las más duras.
     Por eso el Espíritu Santo anima a sus pastores a llevar la esperanza a todos los rincones, sabedor de que hay momentos en que necesitamos Su Aliento de Vida, como cuando flotaba sobre las aguas en los primeros instantes de la Creación. Hoy su Fuego llega a través de estos deliciosos “10 minutos”, conmovedores como tantos otros, pero revestidos igualmente de un precioso humor que te arrancará una sonrisa al mismo tiempo que las lágrimas. Así es nuestra fe, nuestro caminar por esta tierra, a la espera del Encuentro. 

     Así que sin más rodeos os dejo el enlace y os recomiendo vivamente no dejar pasar estas perlas del Reino.





     Gracias queridos ignotos por esa constancia diaria en llevar luz a las almas. Gracias Antonio por este regalo inolvidable. Gracias Señor, por tanto, en medio de todo lo que haya de llegar…




viernes, 28 de junio de 2019

¡ Vivan los novios !





    Dicen que hoy en día  la gente ya no se casa. También decimos apesumbrados que hacen falta testimonios, que el mundo está muy mal... pero... ¿no será que nos falta elevar un poquito la mirada?
 
     El pasado sábado Antonio y Marian hicieron lo contrario a lo que marcan las frías estadísticas. Desoyendo  modas y hábitos que arraigan con fuerza en estos tiempos, ellos dijeron SÍ QUIERO. Y lo hicieron “a la antigua”, bajo la fórmula del Matrimonio católico al que hoy apenas se le tiene en cuenta, ni siquiera por la tradición heredada de los padres.
     Antonio y Marian llegaron a la preciosa capilla del Monasterio de la Cartuja cargados de ilusión y con los sentidos puestos en todos los detalles de aquel día tan especial. La ceremonia fue oficiada por un sacerdote de esos que te dejan prendado, no obstante Pedro López Calvo es amigo de la familia desde hace muchos años. También don Antonio García Angulo, muy cercano a los contrayentes y sus familiares, los preparó convenientemente en los cursillos prematrimoniales, y tener a tu lado a curas tan cercanos es toda una garantía.
      Pero eso por sí sólo no basta. Esta pareja enamorada puso sobre todo convicción, decisión, la asunción responsable del compromiso que se contrae entre ellos mismos y ante Dios, con los familiares y amigos como testigos. Y esta actitud se hizo evidente en la mirada de Antonio al ver llegar a la novia, en la sonrisa de Marian al detenerse a la altura de su “casi” esposo, y en los timbres de sus voces al pronunciar las palabras de la ceremonia. Fueron muchos los gestos en los que se percibía el vibrato de un alma que sabe que pisa terreno sagrado y que sabe que ahí, en la Iglesia que le dio el bautismo, va a dar un paso decisivo en el amor. 
     Hoy los felices esposos disfrutan de su luna de miel, mientras familiares y amigos regresan a la normalidad de sus días. Ellos también regresarán y tomarán posesión de su hogar, y comenzarán su andadura juntos por las sendas que marque el destino, pero parten con la mejor de las garantías: la de saberse comprometidos mutuamente. Sus voluntades han optado por atarse, por vincularse inseparables ante todo lo que tengan que afrontar, pues la vida ordinaria irá llenando los días de certezas absolutas que la gente pronto se encarga de anunciar, como si ellos no supieran ya que las dificultades son parte del camino...
      Animo a los nostálgicos del mundo perfecto a que se olviden de utipías ñoñas que esconden cobardía. Por el contrario, animo a quien quiera seguridades robustas a que se armen de valentía en dar pasos como éste que han dado ellos; pasos que también considero válidos en el matrimonio civil, pues suponen anunciar un compromiso entre los cónyuges y ante los demás. Pero sobre todo animo, a quienes tengan la opción de casarse por la Iglesia, a que hagan como Antonio y Marian, quienes no dudaron en abrazar este sacramento que tantas bencidiones reparte...



    Nada bueno llega sin esfuerzo, pero todo puede superarse y fructificar si  construimos la casa sobre terreno firme. Y nada más firme que saberse unidos y acompañados por Aquel que todo lo puede; mediante este sacramento podemos ofrecerle los años venideros, cargados de días sencillos, bajo el beneplácito de Su Divina Voluntad. 
     Enhorabuena pareja. Lo habéis hecho. Ahora, sed felices y dad testimonio.

miércoles, 21 de febrero de 2018

PIENSA, tienes cabeza.

     Despacio, no devores. No leas esto con las prisas de siempre. PIENSA que las cosas importantes han de arraigar en nosotros, y esto no es un chiste rápido que llega al whatsapp. Tampoco es un guión de Coaching agresivo que, en aras de conseguir un objetivo determinado, pueda considerar al prójimo como una herramienta que usar o desechar.
      Escribí todo esto para mí, reflexionando sobre distintos temas sobre los que debía tomar más control, pero creo que no vendrán mal estas conclusiones a quien pueda leerlo. PIENSA que todos necesitamos de una continua mejora, aún más cuando creemos controlarlo todo. Así que.... pongamos la cabeza a pensar, que para eso la tenemos.

     1. Analízate. Continuamente, Revisa cada una de tus acciones, las pequeños hábitos, las grandes costumbres, todo. PIENSA justo en lo que vas a hacer ahora, y en los siguientes actos que le seguirán, uno a uno, desde que te levantes hasta que vuelvas a tu descanso. Sólo con un continuo análisis podrás empezar a identificar actitudes tomadas a golpe de impulso que revelan un voluntad débil.

    2. Enfréntate a la realidad, no la esquives. No te asustes de lo que vayas descubriendo en este proceso. PIENSA que identificar errores es la única manera de comenzar a superarlos; PIENSA que un solo hábito pernicioso que sea puesto en evidencia y combatido, te va a aportar un beneficio insospechado en términos de eficacia, tiempo y paz. Y PIENSA que esa paz y felicidad es lo único que buscamos continuamente aunque sea por caminos equivocados.

     3. Toma cartas en el asunto. Toma nota de aquello que debas cambiar. PIENSA que si comienzas a buscar a cada enemigo su punto débil estarás haciendo la mejor preparación para la batalla. Y PIENSA que, quieras o no, la batalla hay que librarla... y te va la vida en ello.

    4. Prioriza. Establece escalas de valores. PIENSA que si no estableces criterios de prioridad no podrás planificarte convenientemente. PIENSA que en el mundo hay cosas y personas; las cosas son un medio necesario al que hay que dedicarle lo justo para que generen el sustento, pero lo fundamental son la personas: darnos a ellas es lo que único que nos va a recompensar y hará que nosotros también recibamos. Y cómo no, PIENSA que las personas realmente importantes para ti son el máximo tesoro que puedas tener y debes, inexcusablemente, cuidarlas generosamente y sin escatimar sacrificios.

     5. Planifícate, ordénate. No dejes nada al albedrío o la improvisación. PIENSA que la vida ya te trae de por sí sorpresas y que, para poder darles una buena respuesta a los problemas necesitas orden en las ideas y en las tareas. Utiliza una agenda, en el formato que sea, trabájala convenientemente y sé fiel a las tareas marcadas.

    6. No seas ingenuo, desconfía de todo aquello que huela a fácil o que esté socialmente muy aceptado. PIENSA que, precisamente por no ser verdadero y representar poco esfuerzo estará revestido de éxito, como toda vanagloria hueca y pasajera. Busca y sumérgete en todo aquello que suene a Verdad, aunque cueste, y sigue ese camino sin descanso, pues te llevará indudablemente al conocimiento de todo lo realmente importante.

     7. Déjate ayudar. Asesórate, en cualquier asunto que deba dilucidarse, también en este intento de cambio en tus hábitos. No juegues a ser supermán pues solo no puedes nada. PIENSA que muchos grandes proyectos han quedado en ruína porque su promotor despreció los consejos y ayudas que se le ofrecían. Y PIENSA que sólo la humildad sienta las bases del verdadero éxito.

     8. No concedas sitio al miedo. Válete de tus recursos y el trabajo bien hecho para que todas las situaciones posibles, incluso las desagradables, sean tenidas en cuenta; PIENSA que así tendrás más control sobre todas las variables. PIENSA que a menudo el miedo lo provoca nuestra falta de previsión, y aunque siempre habrá un margen de error y situaciones fortuitas, no habrás dejado que sea la negligencia quien propicie un mal final. También combatirás el miedo disfrutando de la vida, de tu tiempo libre. Cuida tu salud, haz ejercicio. PIENSA que esta vida pasa en un soplo, y son muchas las cosas buenas que te rodean; y aunque no debemos buscar solo lo material, también es muy sano disfrutar de lo bueno, pues todos los niños necesitan distracciones (equilibradas), y no es nada malo eso de volverse niños...

     9. Tómate todo con la debida calma. PIENSA que las prisas no ayudan a tomar decisiones, y en muchos casos precipitan el desastre. PIENSA, además, que todos los actos, los cometidos y los dejados de cometer, tienen consecuencias, así que tómate el tiempo necesario para analizar las distintas opciones que la vida te presente.

    10. Confía plenamente. En primer lugar en ti (siempre y cuando verdaderamente tomes el camino que debes); pero también confía en la gente que te quiere. Y sobre todo confía firmemente en Dios. PIENSA que nada escapa a Su Divina Providencia, y que sólo Él es capaz de sacar bien incluso de situaciones difíciles. Confíale todo y abandónate enteramente a Su Voluntad. Y, si por algún motivo aún no has descubierto a Dios en tu vida, tranquilo; si buscas la Verdad vas a encontrarlo... y mucho  antes de lo que PIENSAS.....

PD: Nadie dijo que poner eso en práctica fuera fácil. Como en todo, hay que poner voluntad...

foto: LUZ © manolo dj, tomado de AMALGAMAexpress
    

sábado, 23 de diciembre de 2017

Pedro López Calvo: testigo de La Luz Redentora.

     

     Me llamo la atención, en la lectura del pasado domingo, el término que empleaba San Juan  para denominar a su tocayo Juan el Bautista, refiriéndolo como “el testigo de La Luz”. A éste se le dirigían las multitudes preguntándole si él era el Mesías, y bien claro respondió manifestando que no era él, sino Aquel al que venía anunciando.
      No sé por qué motivo me fijé de forma especial en este apelativo, máxime cuando en mi caso la figura de Juan Bautista siempre ha estado un poco eclipsada por la de los apóstoles, y por supuesto por Jesús. Sin embargo, al enterarme hace unos días del 30 aniversario de la ordenación de Pedro, me he acordado de forma inmediata del evangelio referido, y, aunque parece que la explicación es más que obvia, creo que merece la pena detenerse un poco y contemplar lo que han significado estos 30 años.

      Conocí a Pedro López muy poco después de haberse ordenado, allá por el año 88. Con apenas 18 años yo era un chaval, pero... ¡Pedro también! Por supuesto que a esas edades la referencia de alguien que es algo mayor influye en muchos sentidos, de hecho, desde esa perspectiva adolescente esos pocos años de diferencia hacen que se contemple al "amigo mayor" como a una figura casi de "hermano mayor". Por lo tanto Pedro siempre tuvo un papel relevante como modelo para mí en muchos aspectos, lo cual luego supe atribuir a una deliberada Gracia otorgada por la Providencia Divina. El escritor Chesterton "alucinaba" con el brillo de aquellas personas a las que había conocido en vida, y atribuía a Dios el papel de un especial "maestro de cerenomias" que ponía en contacto a unos y otros, de hecho... ¿no es cierto que lo más valioso al final de todo es la gente que hemos conocido y que os han acompañado en este Viaje?

     El caso es que, como os habrá pasado a muchos, Pedro se convirtió en una compañía constante, y aunque estos años han pasado fugaces y la perspectiva del largo plazo simplifica las cosas, no olvidemos que este tiempo ha estado cargado de meses, semanas y días, cada uno con una intensidad distinta. Días atiborrados de sensaciones y vivencias tan múltiples como dispares, conocidas por la gente cercana, y entre los cuales, Pedro siempre ha tenido un papel especial. Así, él conició mi adolescencia y juventud, mis vivencias universitarias, mis amigos y novia, me acompañó en nuestra boda y llegada de los hijos, y, sobre todo, estuvo siempre al lado,en tantos buenos momentos y en algunos otros realmente difíciles.


     Desde que Pedro "se coló" en mi vida, en las de mis familiares y amigos, esposa e hijos, creo que todos guardamos siempre la misma imagen: una sonrisa constante coronada por una mirada limpia y una viveza que trasmite algo más, algo como... un reflejo, el reflejo de Aquel al que estamos llamados y del que Pedro siempre es un fiel testigo. En esa mirada, en esa sonrisa, queda resumido lo más importante, no ya solo los muchos méritos personales en su labor dentro de la familia redentorista (que no conviene obviar), no solo su ardiente fervor misionero entregado en tantos y tantos destinos por todo el mundo, sino, sobre todo, la deslumbrante fidelidad de su ministerio a la vocación personal a la que fue llamado. Y es que, dentro de la vocación sacerdotal, Pedro recibió un carisma particular, un carisma él acogó como su "primer amor": aquel que le pidió adornar sus días de cura dando testimonio de la Alegría. Y así, disfrutando intensamente cada momento de su vida, Pedro se ha convertido, como Juan el Bautista, en un farolillo brillante que proclama la confianza en Dios, en un reclamo constante a olvidar la pesadumbre cotidiana y cambiarla por la sonrisa diaria, en un inequívoco testigo de La Luz Redentora.

    Ahora, como bien dejaste claro en tu Facebook, ¡ a por otros treinta ! Es tu vocación, y los demás lo necesitamos.... Gracias, y que siga acompañándote la bendición del Redentor.

PD: a los curas se les llamó así, precisamente, por ser "médicos de almas", por procurar los cuidados y "curas" que necesita el alma. Tal vez por ello, tampoco estos días ha dejado de sonar en mi subconsciente  esta canción que habla de la entrega, del cuidado amoroso, del "ponerse en lugar" de aquel a quien se ama. La canción se llama "La Cura", y no hay más que seguir la letra...









viernes, 10 de marzo de 2017

Novena a San José

    


     Normalmente cuando alguien pide ayuda es porque está muy necesitado. Esta entrada quiere ser un testimonio de la ayuda que prestan Los Santos intercediendo por nosotros, independientemente de nuestras flaquezas y nuestro estado de ánimo, siempre tan variable según las circunstancias.     
     Hace algún tiempo un amigo sacerdote me habló de la eficacia de las novenas hechas a San José en relación con un proyecto de apostolado que tenía en mente. Él necesitaba la adquisición de un equipo de impresión digital, algo que escapaba a su alcance por precio, y puesto que acostumbraba a tener a San José como intercesor suyo para los asuntos "laborales", sin más demora comenzó una novena a éste, uno de sus santos predilectos.

     Tal y como había ocurrido en ocasiones anteriores en las que acudió a su ayuda, las circunstancias se dieron para que, al término de la novena, de forma aparentemente casual, alguien contactase con él con motivo de la venta de un equipo de impresión. Resultó que las condiciones técnicas y económicas eran justo las que mi amigo necesitaba y se podía permitir, de modo que transcurrió muy poco tiempo desde que planificó su proyecto evangelizador hasta que lo pudo poner en marcha.
© Galilea, tomado del blog "gotitas espirituales"

     Tiempo después, yo me encontré en una situación también complicada. Resulta que en mis avatares laborales me vi en la necesidad de encontrar una ubicación en la provincia de Málaga donde la empresa en la que trabajo pudiese planificar una nueva unidad productiva. Si bien es cierto que la localidad no dista mucho de mi zona de trabajo habitual, nunca había emprendido una búsqueda así en aquella provincia, y apenas conocía las zonas industriales en las que poder localizar dicho espacio. Me enfrentaba a varios factores que debía resolver: encontrar un espacio adecuado por ubicación y requisitos urbanísticos, que la parcela estuviese disponible para alquiler en condiciones favorables, y llevar a cabo una tarea de gestión a través de las administraciones locales para poder desarrollar el proyecto en un plazo razonable.

     En las primeras visitas a las zonas de polígonos industriales empecé a confirmar de inmediato mis sospechas iniciales: el suelo bien ubicado ya estaba ocupado, los precios de compra y alquiler eran desorbitados, y al no conocer a nadie por aquellos lares, cualquier gestión para intentar contactar con propietarios de terrenos era tan tediosa como infructuosa.
     Era mucho lo que había en juego, sobre todo en términos de coste de oportunidad, pues encontrar una ubicación idónea con las condiciones correctas supondría un empujón importante a la empresa, empujón del que estaba necesitada. Tardé poco en acordarme de la novena a San José, de modo que, con una gran confianza en la intercesión de este gran santo, comencé a realizarla pidiendo ayuda en esta tarea, sobre todo con el sentido de que todas estas primeras gestiones saliesen favorables y de forma rápida si era para bien; por el contrario, también pedía no caer en algo que pudiese a la larga traer problemas aparejados, antes bien era preferible toparse con un muro de dificultades que me hiciesen desistir del propósito.
     Las cosas "se fueron disponiendo" de tal forma que, en muy poco tiempo, encontré a la persona adecuada que podía atendernos en las dependencias de Urbanismo, la cual a su vez me dio el contacto de un ingeniero con gran experiencia en este tipo de proyectos y que se movía como pez en el agua por organismos y administraciones locales. Ya teníamos los resortes que podrían ayudarnos a nivel técnico, pero aún faltaba lo más importante: localizar una parcela bien ubicada y con buenas condiciones. 
     En este asunto vital, tuve la "suerte" de encontrar a un excelente corredor que desde su agencia inmobiliaria no sólo nos ayudó a localizar parcelas y propietarios, sino que con su experiencia y profesionalidad ayudó para poder cerrar un acuerdo económico razonable. Todo hacía esperar unas buenas expectativas. 


     La segunda parte de esta historia, sin embargo, viene marcada por unos tintes de grandes dificultades que aparentemente vienen a desmontar la ilusión anterior. Esto a veces ocurre, como cuando pedimos algo a Dios y aparentemente nos da lo contrario, y es que a veces es necesario pasar por un proceso que finalmente, aunque sea de forma diferente, acaba redundando en nuestro beneficio. 
     En mi caso, el proceso de tramitación administrativa de nuestro proyecto no para de encontrarse con muros de dificultad que continuamente rompen las expectativas iniciales en cuanto a plazos de ejecución. Sin embargo, tuve una situación parecida en una promoción inmobiliaria hace unos años también en la provincia de Málaga donde un error del Ayuntamiento nos trajo de cabeza con una vivienda durante varios años. Finalmente el error fue admitido y subsanado, y el momento en que la venta pudo finalmente materializarse coincidió con una circunstancia que vino a hacer de este hecho algo favorable.
     Como en aquel entonces, actualmente aún continúo la travesía por el desierto, pero creo que, de alguna manera, las dificultades actuales van a determinar algún beneficio añadido al final de esta historia. Confío en la intercesión de San José y agradezco su protección, al tiempo que recomiendo encarecidamente que, ante cualquier dificultad de cualquier tipo, acudáis a él. No obstante, fue la persona elegida por Dios para hacer de padre de Jesús y cuidar de la Sagrada Familia, y ciertamente no estuvo su vida exenta de problemas (vida humilde, persecución que le llevó a emigrar a Egipto para escapar de Herodes...).


Imagen tomada de www.monasteriosanbenitoestella.com


     Por cierto, aunque siempre hago gala de mi nombre "Manolo", que es como todo el mundo me llama, mi nombre completo es "José Manuel". Saludos.

P.D.: Por supuesto que la novena se puede realizar siempre que se necesite, pero de forma general hay costumbre en muchos lugares de iniciarla el día 10, para terminar el 18, justo antes de la celebración de su fiesta (ver aquí).
     

miércoles, 5 de marzo de 2014

Oraciones escuchadas (con o sin milagros).

   
 








     Entiendo que haya quien piense que esto de orar es absurdo. Si no creo en Dios ¿cómo voy a creer en la oración? Y mucho menos... ¡en milagros!   Sin embargo la oración es fundamental para muchísimas personas, y los milagros... existen.
     En cualquier caso, avanzar en la fe, normalmente es un proceso paulatino donde la oración no es precisamente lo más atractivo en un primer momento (al menos no todo tipo de oración). Tal vez sí lo pueden ser los milagros o acontecimientos narrados en la Biblia y en Evangelio. De modo que..., paciencia, no se trata de exigir a los demás por el hecho de que nosotros sí creamos. Preocupémonos más bien de, sencillamente, ofrecer las verdades de Fe, y sobre todo de dar testimonio.

     Por lo tanto me aplicaré el cuento y simplemente expondré unos hechos:

     Hace algunos años, conocí casualmente a una religiosa africana con la que intercambié algunas palabras y a la que entregué unos folletos relativos a la devoción de la Divina Misericordia. En la despedida, cordialmente me dio las gracias y me dijo que si podía hacer algo por mí, de modo que le pedí oración para un niño que estando en avanzado estado de gestación venía con problemas de riñón.
     Esta criatura resultó ser mi cuarto hijo y único varón, que presentaba una inflamación grave en uno de los riñones e inicio de inflamación en el segundo. Conocido el problema en el cuarto mes de embarazo, mi mujer y yo nos encomendamos a la oración de abandono confiando en una posible solución cuando naciese el niño, pues ya nos habían advertido los doctores que lo más probable fuese realizar una intervención casi inmediatamente de que el niño hubiese visto la luz de este mundo.
   

     A las oraciones de la hermana Magdalena y las nuestras, habría que sumar otras de algunas personas conocidas, no tanto del ámbito familiar (pues no quisimos preocupar a la familia directa hasta que el niño naciese y viésemos qué pasaba), sino relacionadas con un grupo de oración que mi esposa y yo frecuentamos. El embarazo transcurrió bien salvo por las preocupantes ecografías que mostraban una situación que no mejoraba y que apuntaba a quirófano, y a estas oraciones se sumaron las de las religiosas salesas del convento de la Visitación de María en Granada, así como una circunstancia muy especial que vivimos mi mujer y yo y que de momento deseamos que quede en la intimidad.

     El caso es que llegado el 3 de noviembre de 2010, nació Manolo. Su belleza y hermosura fue tal que causó admiración entre médicos y enfermeras, hasta el punto que utilicé su primera foto como portada de un blog que inaguré a los pocos días y que se llama "...de música, belleza y verdad". Mi mujer y yo vivimos el acontecimiento con la alegría de los otros partos, y la circunstancia del problema de riñón no empañó esta ocasión, pues vivimos el embarazo y el alumbramiento con mucha tranquilidad y confianza.


     Tras los primeros reconocimientos, llegados ya a la habitación de reposo de la madre, nos extrañó que en apenas unos minutos nos trajesen a Manolo en su cuna, pues esperábamos un diagnóstico de su situación, y tal vez una intervención quirúrgica. En cuanto la pediatra pasó por la habitación le mostramos nuestra extrañeza por este asunto, y, en una llamada nerviosa al centro de control, le informaron de que, como sospechábamos, alguien traspapeló el informe médico, por lo que ella nunca tuvo conocimiento del problema; mostrándose muy nerviosa por esta negligencia y la posible gravedad, rápidamente se llevaron al niño para hacerle un reconocimiento exhaustivo.

     Pasados unos treinta minutos, confiados y esperanzados, llegó una llamada a la habitación donde la pediatra nos confirmaba que el niño estaba perfectamente: no había ningún tipo de inflamación o circunstancia anómala en sus riñones, ni tan siquiera signos de haberla padecido; todo ello, teniendo delante las ecografías de pocos días antes, en las que se apreciaba un riñon del doble del tamaño normal por la inflamación, y signos de inflamación en en segundo.
    ¿Milagro? Para nosotros sí. Para otros, casualmente por algún motivo algo debió  acontecer en el parto que liberó los conductos obstruidos, pero... ¿en sólo unos minutos (el parto no llegó a cuarenta minutos) desapareció la inflamación? ¿Así de simple, sin ninguna secuela? Bueno, lo dejo ahí, no soy médico pero habiendo consultado detenidamente el caso con algún que otro doctor, ven muy improbable la resolución "per se" de esta forma tan vertiginosa. En cualquier caso, la palabra "casualidad" es un término muy utilizado como comodín cuando queremos eliminar cualquier vestigio sobrenatural.

     El caso, y a lo que voy, es que pasadas unas semanas quisimos que la hermana Magdalena conociese a Manolo y supiese del feliz desenlace. Esperábamos su reacción de alegría, pero recuerdo especialmente las palabras que pronunció al saberlo. En un tono suave, más de confirmación que de sorpresa, sonrió y dijo: "las oraciones escuchadas..." 
     Es como si la noticia hubiese supuesto para ella la confirmación de que su petición, junto a la de muchos otros, había sido escuchada, pero con la seguridad de que esta escucha era independiente del resultado.

      Efectivamente, las oraciones siempre son escuchadas, también las que hacen otros familiares por sus allegados en un hospital, aunque el desenlace a veces sea terrible.
 La situación es tan distinta, el contraste tan inmenso, que tendemos a pensar que Dios sólo escucha algunas veces, o incluso que "reparte milagros" de forma aleatoria.
     Sin embargo, en el rostro de la hermana Magdalena se reflejaba la seguridad y paz de alguien que se sabe escuchado. Bien es cierto que, como humanos que somos, de vez en cuando necesitamos "confirmar" esa confianza, y nos llena de gozo conocer un favor obtenido, pero lo que verdaderamente da la paz es saberse en manos del Padre, sentir su atención puesta en nosotros aún cuando no siempre obtengamos lo que pedimos.

     Él siempre sabe más, sabe lo que nos conviene, y su Providencia contempla siempre el largo plazo, la última resolución que a lo mejor nosotros tardaremos en conocer. La "restauración" de una vida asediada por graves problemas no siempre se consigue de la manera que nosotros creemos, pero Dios tiene sus caminos, siempre mejores que los nuestros aun cuando no lo aparenten, y la forja de la paciencia es siempre necesaria: queremos soluciones ya, inmediatas, y el Señor de los Tiempos marca su propio ritmo.
    Por eso, aprender a tratar con Él de forma asidua nos va conformando y acomodando a Su  Voluntad. No nos garantiza "nuestras soluciones", pero nos enseña a asimilar Su Paz y hacerla nuestra en medio de las dificultades, y ésto, tan necesario, sólo lo da Él. Es posible que en algún momento conprendamos el porqué de muchos acontecimientos, pero habrá muchos otros que se nos escapen. 
      Lo importante, y necesario, aunque cueste, es confiar, confiar ciegamente aun cuando toque palpar el dolor y asumir la adversidad. Siempre habrá una llamada de aliento en Su Palabra, en los que tenemos cercanos; si estamos atentos degustaremos la esperanza que nos brindan las cosas sencillas, como ese rojo atardecer, o el sonido de la lluvia, o el rostro de aquel niño.

     Y además, cuánto regocijo sentimos en la seguridad de la oración escuchada, y de qué forma tan distinta entramos en una Iglesia o asistimos a Misa, apresurándonos a pedir por tanto y por tantos. ¿No es un privilegio poder pedir por tal o cual persona, por ésta o aquella necesidad, sabedores de que Él siempre nos escucha?

     Sigamos pues pidiendo, confiando, con o sin milagros...